El idioma extranjero y especialmente el inglés, ha adquirido una gran predominancia en nuestra sociedad, que con cada día que pasa va disfrutando de nuevos desarrollos técnologicos que en bastantes ocasiones son importados de otros países. Un avance imparable del que nadie desea quedarse atrás. El inglés ya no es solo para pedir un «relaxing cup of café con leche en la Plaza Mayor«. Hoy en día es una herramienta imprescindible en cualquier área.
En el ámbito laboral, un certificado de idiomas (¡o más de uno!) puede suponer la diferencia entre obtener el puesto de trabajo que deseas, o acceder al grado de tus sueños puesto que muchos de ellos exigen un nivel B1 como mínimo para poder acceder a estos. E incluso, si aspiras a opositar, tener distintos certificados de idiomas te garantizará puntos para poder estar más cerca de la plaza que buscas.
Por otro lado, muchas empresas están comenzando a requerir el dominio de una lengua extranjera, por lo general inglés al ser lo que conocemos como lingua franca, a sus trabajadores puesto que estas deben adaptarse a las nuevas influencias e innovaciones que mencionamos en líneas anteriores, y por ende sus empleados, el núcleo de toda empresa que se precie.
Cabe añadir que muchas personas, trabajadores y estudiantes por igual, consideran los idiomas como un obstáculo infranqueable. ¡Y nada más lejos de la realidad! Las diferentes competencias lingüísticas, como es el caso de «reading«, «listening«, «speaking» y «writing» son perfectamente adquiribles con constancia, determinación y profesores cualificados que te acompañen en ese hermoso período académico de tu vida que es el aprendizaje de un nuevo idioma. ¡Incluso le cogerás el «gustillo» y querrás aprender dos e incluso tres!
En definitiva, en Qualy queremos concienciarte en relación a lo importante que es el aprendizaje de idiomas, tanto si eres una empresa que desea expandir nuevos horizontes, como un alumno aspirando a nuevos hitos académicos. Y, en cualquiera de ambos casos, estaremos por y para ti para apoyaros en todos tus anhelos lingüísticos. ¡Vosotros podéis!
